Esponjas
Las esponjas marinas son unos de los animales más antiguos y simples que viven en el mar. Aunque a primera vista parecen plantas, en realidad son animales que no tienen cerebro, ni corazón, ni órganos complejos. Viven fijas en el fondo del mar, pegadas a rocas, corales o cualquier superficie dura, y se alimentan filtrando el agua que las rodea. Absorben el agua por pequeños poros que tienen en su cuerpo, retienen las partículas de alimento, como bacterias y plancton, y expulsan el agua limpia por un agujero más grande llamado ósculo.
Las esponjas tienen un cuerpo blando y poroso, y algunas tienen un esqueleto interno hecho de pequeñas estructuras llamadas espículas, que pueden ser de calcio o sílice. Hay muchas formas, tamaños y colores diferentes: algunas parecen tubos, otras son redondas, y algunas incluso tienen formas irregulares. Son muy importantes para el ecosistema marino porque proporcionan refugio a pequeños animales y ayudan a mantener el agua limpia.
Así que, cuando estés buceando y veas una esponja, recuerda que estás ante un animal fascinante y muy antiguo, que lleva millones de años contribuyendo a la vida en el océano. ¡Son todo un espectáculo de la naturaleza!