Autor:
óscar E.D.
Categoría:
Material
Publicado:
Miércoles 28 Octubre 2026
Avelo: el revolucionario sistema de buceo que sustituye el chaleco hidrostático por agua
Una nueva tecnología propone transformar uno de los principios fundamentales del buceo recreativo: el control de la flotabilidad. El sistema Avelo prescinde del chaleco hidrostático convencional y utiliza agua para conseguir una estabilidad diferente bajo la superficie. Su objetivo es reducir el peso del equipo, facilitar los movimientos y permitir que el buceador concentre su atención en el entorno submarino.
Durante décadas, el equipo de buceo recreativo ha evolucionado mediante mejoras en los reguladores, las botellas, los ordenadores y los sistemas de seguridad. Sin embargo, uno de sus elementos fundamentales ha permanecido prácticamente inalterado: el chaleco hidrostático, encargado de regular la flotabilidad mediante la introducción o liberación de aire. Ahora, una tecnología desarrollada por la empresa estadounidense Avelo Labs plantea un cambio mucho más profundo. En lugar de utilizar aire para modificar la flotabilidad, propone hacerlo mediante agua, con un sistema que transforma tanto la configuración del equipo como la manera de desplazarse bajo la superficie.
El denominado Avelo System no es simplemente un chaleco más ligero ni una botella de nueva generación. Se trata de una concepción diferente del equipo autónomo de buceo, en la que la botella, el sistema de flotabilidad y la estructura de sujeción se integran en un conjunto diseñado para reducir el volumen y simplificar las maniobras que habitualmente realiza el submarinista durante una inmersión.
Una nueva forma de controlar la flotabilidad
Para comprender la importancia de esta innovación hay que recordar cómo funciona un equipo convencional. Durante una inmersión, el buceador introduce aire en su chaleco hidrostático para aumentar su flotabilidad y lo libera cuando necesita reducirla. El inconveniente es que ese aire cambia de volumen con la presión. Cuando descendemos, se comprime y perdemos flotabilidad; cuando ascendemos, se expande y aumenta nuestra tendencia a subir. Por este motivo, mantener una flotabilidad neutra exige realizar correcciones, especialmente durante los cambios de profundidad.
Avelo aborda este fenómeno desde una perspectiva diferente. Su sistema utiliza una botella especial denominada Hydrotank, fabricada con materiales compuestos y aluminio, que contiene una vejiga flexible en la que se almacena el gas respirable. Alrededor de esa vejiga existe una cámara en la que puede introducirse agua mediante una pequeña bomba eléctrica. Cuando el buceador activa la bomba, el agua entra en el depósito, comprime la vejiga que contiene el gas y aumenta el peso del conjunto, reduciendo así su flotabilidad.
Cuando necesita recuperar flotabilidad positiva, el procedimiento se invierte. Una válvula permite expulsar agua del depósito, con lo que disminuye el peso del equipo y aumenta su tendencia a flotar. El principio recuerda al funcionamiento de los tanques de lastre de un submarino, aunque adaptado a un dispositivo compacto que el buceador lleva a la espalda.
La diferencia fundamental es que el agua utilizada para regular la flotabilidad apenas cambia de volumen con la presión. Esto permite reducir las variaciones que se producen en un chaleco convencional cuando cambia la profundidad. El sistema no elimina por completo los efectos de la presión sobre el buceador, especialmente los asociados a los pulmones y al traje de neopreno, pero sí suprime una de las principales fuentes de correcciones de flotabilidad durante una inmersión.
El resultado que persigue Avelo es una sensación de mayor estabilidad y libertad de movimiento. Una vez alcanzada la flotabilidad neutra, el submarinista puede realizar cambios moderados de profundidad sin tener que intervenir constantemente sobre su equipo, aunque continúa siendo necesario controlar la respiración, la posición corporal y la velocidad de ascenso.
Menos peso y una configuración más compacta
Otra de las características que más interés está despertando es la reducción del peso del equipo. Según las cifras recogidas por Divers Alert Network (DAN), una configuración completa de Avelo puede pesar aproximadamente 18 kilogramos, frente a unos 32 kilogramos de una configuración convencional de referencia con botella de aluminio y chaleco hidrostático. Estas cifras no son universales, ya que dependen del material empleado, pero permiten apreciar la magnitud de la reducción que pretende conseguir esta tecnología.
El conjunto se articula alrededor del Hydrotank y de una estructura dorsal denominada Jetpack, que incorpora el arnés, la batería, la bomba de agua y los controles hidráulicos. Su diseño permite prescindir del chaleco hinchable convencional y reducir la necesidad de lastre separado en las configuraciones previstas por el fabricante.
Esta reducción puede resultar especialmente interesante para quienes realizan varias inmersiones al día, para los buceadores que tienen dificultades para transportar equipos pesados o para los que practican fotografía submarina. La menor cantidad de elementos voluminosos alrededor del cuerpo puede favorecer una posición más hidrodinámica y facilitar los movimientos en espacios donde conviene evitar cualquier contacto con el fondo.
No obstante, existe un matiz importante: el peso que se ahorra al transportar el equipo fuera del agua no equivale necesariamente al peso que tendrá durante toda la inmersión. El Hydrotank incorpora agua para regular la flotabilidad, de manera que la masa del conjunto aumenta cuando se bombea agua al depósito. La ventaja consiste principalmente en transportar menos peso antes de entrar al agua y en conseguir una regulación diferente de la flotabilidad una vez sumergidos.
Más estabilidad y nuevas posibilidades bajo el agua
La estabilidad es uno de los aspectos que más pueden influir en la calidad de una inmersión. Un buceador que debe corregir continuamente su flotabilidad consume parte de su atención en el control del equipo, especialmente cuando necesita permanecer inmóvil para observar un organismo, fotografiar una especie o explorar un fondo delicado.
Con Avelo, la posibilidad de mantener una flotabilidad más estable puede resultar particularmente atractiva para los aficionados a la fotografía y al vídeo submarino. Permanecer suspendido frente a un nudibranquio, seguir lentamente el desplazamiento de un pez o grabar una secuencia sin modificar bruscamente la profundidad son situaciones en las que una mayor estabilidad puede traducirse en movimientos más precisos y menos perturbaciones del entorno.
Esta característica también tiene un evidente interés ambiental. Una buena flotabilidad es esencial para evitar golpes accidentales contra organismos bentónicos, levantar sedimentos o dañar hábitats vulnerables. Aunque ninguna tecnología sustituye la formación, la experiencia y el respeto por el medio marino, un equipo que facilita el control de la posición puede contribuir a reducir determinados contactos involuntarios con el fondo.
El fabricante también plantea posibles mejoras en la eficiencia respiratoria. Al disminuir las correcciones de flotabilidad y favorecer desplazamientos más fluidos, el buceador podría reducir parte del esfuerzo físico asociado a la inmersión. Además, Avelo elimina la necesidad de utilizar gas respirable para inflar el chaleco hidrostático.
Sin embargo, es importante diferenciar las ventajas técnicas del sistema de sus beneficios fisiológicos todavía pendientes de una evaluación independiente suficientemente amplia. Avelo anuncia mejoras en el consumo de gas y una capacidad de almacenamiento superior en determinadas configuraciones, pero estas afirmaciones no deben interpretarse como una garantía de que todos los buceadores conseguirán inmersiones más largas. La duración continuará dependiendo de factores como la profundidad, el consumo individual, la temperatura, el esfuerzo físico y la planificación de las reservas de gas.
Tecnología digital para controlar la inmersión
La innovación no se limita a los componentes mecánicos. Avelo incorpora herramientas digitales destinadas a proporcionar información adaptada a las particularidades de su sistema de flotabilidad.
Una de ellas es Avelo Mode, una modalidad disponible en determinados ordenadores de buceo compatibles de fabricantes como Shearwater y SCUBAPRO. Esta tecnología permite interpretar la información del gas teniendo en cuenta que la presión del Hydrotank puede variar tanto por el consumo respiratorio como por la entrada o salida de agua.
Esta diferencia es fundamental. En una botella convencional, la presión constituye una referencia relativamente directa para estimar la cantidad de gas disponible, siempre considerando la temperatura y las características del depósito. En el sistema Avelo, en cambio, la bomba puede aumentar la presión al comprimir la vejiga sin que ello signifique que se ha añadido gas respirable. Por tanto, interpretar las lecturas de presión como si se tratara de una botella tradicional podría conducir a errores importantes.
Avelo Mode está concebido para ayudar a interpretar estas particularidades y ofrecer información sobre el gas restante, la estabilidad de la flotabilidad y otros parámetros relevantes. El sistema también dispone de una plataforma de análisis posterior, denominada Avelo Edge, que permite estudiar diferentes aspectos del comportamiento durante la inmersión.
Estos recursos introducen una dimensión interesante desde el punto de vista de la formación. La posibilidad de examinar cómo se ha controlado la flotabilidad, qué ajustes se han realizado y cómo ha evolucionado el consumo puede facilitar que los instructores identifiquen hábitos susceptibles de mejora. No obstante, las herramientas digitales son complementarias y no sustituyen los procedimientos de planificación y seguridad que debe dominar cualquier buceador.
Un sistema diferente que exige formación específica
A pesar de sus ventajas potenciales, Avelo no puede utilizarse exactamente igual que un equipo convencional. El cambio en el principio de funcionamiento obliga a aprender nuevos procedimientos de control, planificación de gas y respuesta ante incidencias.
El fabricante dispone de un programa denominado Recreational Avelo Diver, dirigido a buceadores que ya cuentan con una certificación básica. La formación combina contenidos teóricos con sesiones prácticas en el agua para familiarizar al alumno con el comportamiento del Hydrotank, la bomba, los controles de flotabilidad y los procedimientos de seguridad.
Uno de los aspectos que requiere especial atención es la respuesta ante una posible avería. Avelo incorpora una bomba eléctrica y una batería, dos componentes que no forman parte del funcionamiento habitual de un chaleco convencional. Aunque el sistema dispone de procedimientos para afrontar fallos y su diseño pretende limitar determinadas variaciones bruscas de flotabilidad, el buceador debe conocer las consecuencias de una pérdida de alimentación eléctrica, un problema hidráulico o cualquier funcionamiento anómalo.
El propio manual del fabricante advierte expresamente que el equipo no debe considerarse un chaleco salvavidas ni utilizarse como medio garantizado para generar flotabilidad positiva de emergencia o iniciar y mantener un ascenso de emergencia. Esta advertencia es especialmente relevante, porque demuestra que una mayor estabilidad durante el funcionamiento normal no equivale a la eliminación de los riesgos asociados al control de la flotabilidad.
En cuanto a sus límites operativos, el fabricante establece una profundidad máxima de 40 metros, siempre condicionada a la formación y experiencia del usuario. El sistema también admite determinadas mezclas de nitrox, con las correspondientes exigencias de formación, análisis del gas y planificación de la inmersión.
Por tanto, aunque su funcionamiento pueda parecer sencillo, Avelo no debe interpretarse como una tecnología que permita prescindir de conocimientos técnicos. Al contrario, introduce particularidades que deben comprenderse antes de utilizarlo con seguridad.
¿Estamos ante el futuro del buceo recreativo?
La aparición de Avelo abre un debate interesante sobre la evolución del equipamiento submarino. Durante muchos años, los avances se han centrado principalmente en perfeccionar componentes existentes. Los reguladores han mejorado su rendimiento, los ordenadores ofrecen cada vez más información y los chalecos han incorporado materiales y diseños más cómodos. Avelo, en cambio, cuestiona uno de los principios sobre los que se ha construido el equipo recreativo moderno: la necesidad de utilizar una cámara de aire para controlar la flotabilidad.
Su propuesta resulta especialmente atractiva porque aborda varias necesidades habituales de los submarinistas, como la reducción del peso, la comodidad, la estabilidad y la facilidad de movimiento. Además, la integración de herramientas digitales abre posibilidades para el análisis de las inmersiones y la enseñanza de técnicas más precisas.
Sin embargo, su implantación generalizada dependerá de factores que van más allá de sus cualidades técnicas. La disponibilidad de centros de formación, el acceso a recambios y mantenimiento, el coste de adquisición, las necesidades de recarga de los depósitos y la confianza que genere entre los profesionales serán determinantes para su expansión.
También será importante disponer de más evaluaciones independientes y experiencia acumulada en diferentes condiciones de buceo. Una tecnología que ofrece ventajas en aguas cálidas y con equipos ligeros debe demostrar igualmente su utilidad en inmersiones con trajes gruesos, aguas frías, corrientes o configuraciones que requieren transportar material adicional.
Avelo ya ha superado la fase de simple concepto experimental y está presente en centros de buceo de distintos países. Divers Alert Network dedicó en marzo de 2026 un análisis específico a esta tecnología, en el que reconocía su carácter innovador y sus posibles beneficios, pero también subrayaba la necesidad de mantener una evaluación crítica de sus prestaciones y de sus implicaciones para la seguridad.
Lo verdaderamente novedoso de Avelo no es únicamente que permita sustituir el aire por agua para regular la flotabilidad. Su aportación consiste en demostrar que todavía existe margen para replantear elementos del equipo que durante décadas hemos considerado imprescindibles.
El tiempo y la experiencia determinarán si este sistema acaba convirtiéndose en una alternativa habitual al chaleco hidrostático convencional o si permanece como una solución especializada para determinados perfiles de buceadores. En cualquier caso, ya ha conseguido algo significativo: abrir una nueva vía de desarrollo tecnológico en una actividad donde la flotabilidad, la seguridad y el contacto respetuoso con el medio marino están estrechamente relacionados.
Puede que el futuro del buceo no dependa únicamente de disponer de equipos más avanzados, sino de conseguir que esos equipos interfieran cada vez menos en la experiencia de estar bajo el agua. Y esa es, precisamente, la dirección que propone Avelo.
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