Joan M P.H.
Os puedo garantizar que es tal cual lo cuenta Oscar. Es expectacular incluso la entrada en el agua que tantos comentarios provoca. Un privilegio haber sido disfrutan de e...
Autor:
óscar E.D.
Categoría:
Salidas
Publicado:
Domingo 24 Mayo 2026
Sant Feliu de Guíxols volvió a regalarnos una de esas jornadas que recuerdan por qué el mar nunca deja de sorprendernos. A primera hora de la mañana, con el Mediterráneo todavía despertando bajo una luz suave y un mar especialmente amable, el grupo de SASBA puso rumbo a los Túneles del Port Salvi para disfrutar de una inmersión que terminó convirtiéndose en mucho más que una simple salida de buceo.
Desde el primer momento se respiraba esa mezcla de emoción y calma que acompaña siempre las mejores inmersiones. La organización de la salida permitió que todo fluyera con naturalidad, transmitiendo confianza y seguridad tanto dentro como fuera del agua. Y cuando finalmente llegó el momento de descender, el paisaje submarino de Sant Feliu hizo el resto.
Los Túneles de Port Salvi tienen algo especial. Sus paredes, túneles y formaciones rocosas crean una sensación de exploración constante, como si cada rincón escondiera una pequeña historia sumergida esperando ser descubierta. A medida que avanzábamos por el recorrido, las entradas de luz entre las rocas dibujaban escenas casi irreales, transformando el fondo marino en un escenario lleno de contrastes, sombras y destellos azules.
Uno de los momentos más especiales de la inmersión fue poder entrar en algunas de las cuevas y pasadizos naturales que caracterizan esta zona. Dentro de ellas, el tiempo parece detenerse. El sonido desaparece casi por completo y todo se reduce a la respiración, a la luz filtrándose desde el exterior y a esa sensación única de flotar en silencio absoluto. Son instantes difíciles de explicar para quien nunca los ha vivido, pero imposibles de olvidar para quien los experimenta.
La fauna marina también quiso acompañarnos durante toda la inmersión. Bancos de peces moviéndose al unísono, pequeñas especies escondidas entre las grietas y la vida habitual que llena de personalidad cada roca y cada pared hicieron que el recorrido fuese todavía más entretenido y dinámico. Cada mirada encontraba algo distinto. Cada metro recorrido invitaba a detenerse unos segundos más.
Pero quizás lo más bonito de jornadas como esta no es únicamente lo que ocurre bajo el agua, sino todo lo que se crea alrededor. Las conversaciones antes de entrar al mar, las risas al salir, los comentarios sobre aquello que cada uno ha visto y esa sensación compartida de haber vivido algo especial. Porque el buceo tiene precisamente eso: la capacidad de conectar personas a través de experiencias que difícilmente se olvidan.
La salida a Sant Feliu de Guíxols nos dejó grandes imágenes, muy buenas sensaciones y, sobre todo, muchas ganas de volver. Lugares como los Túneles de Port Salvi recuerdan que el Mediterráneo todavía guarda rincones capaces de emocionarnos inmersión tras inmersión. Y cuando además se comparten con la familia submarina de SASBA, la experiencia adquiere todavía más valor.
Joan M P.H.
Os puedo garantizar que es tal cual lo cuenta Oscar. Es expectacular incluso la entrada en el agua que tantos comentarios provoca. Un privilegio haber sido disfrutan de e...
Fernando O.M.
El texto me ha gustado tanto como las imágenes, un orgullo de club.
Ester O.C.
Que envidia sana!!!! Lástima que no pude ir pero me alegro de que las sensaciones fueran tan buenas 😊😊
4 comentarios publicados
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Joan M P.H.
hace 2 semanas
Os puedo garantizar que es tal cual lo cuenta Oscar. Es expectacular incluso la entrada en el agua que tantos comentarios provoca. Un privilegio haber sido disfrutan de ese día con gente "DIEZ". Gracias.😍
Ester O.C.
hace 2 semanas
¡El privilegio que vivimos los que buceamos! 😏
Fernando O.M.
hace 2 semanas
El texto me ha gustado tanto como las imágenes, un orgullo de club.
Ester O.C.
hace 2 semanas
Que envidia sana!!!! Lástima que no pude ir pero me alegro de que las sensaciones fueran tan buenas 😊😊
El mar siempre ha sido un espacio de descubrimiento, pero durante siglos las mujeres apenas estaban presentes. Pioneras como Katherine Dare, Simone Cousteau, Suki Frazier o Penelope Mossy Powell rompieron barreras y abrieron camino en el mundo del submarinismo. Gracias a ellas, hoy muchas mujeres exploran, enseñan y protegen al océano. Cada inmersión lleva la impronta de aquellas que se atrevieron a bajar primero.
Bucear en grupo no es solo compartir una inmersión, sino coordinar ritmos, decisiones y percepciones bajo el agua. Cuando esa sincronía falla, aparece un caos silencioso donde cada uno bucea por su cuenta sin darse cuenta. Pero cuando el grupo fluye, la experiencia cambia: más segura, más consciente y profundamente compartida.
Las palabras del astronauta Ron Garan nos recuerdan una verdad que también vemos bajo el agua: vivimos de espaldas a la naturaleza. En SASBA llevamos años observando un mar cada vez más castigado, con menos vida, más residuos y ecosistemas más frágiles. Quizá ha llegado el momento de parar, mirar de verdad y entender que cuidar el mar es cuidar la vida.