Elba M.
Qué maravilla ver la fuerza y la unión de las mujeres de este club. Sois un ejemplo inspirador, dentro y fuera del agua.
Autor:
Ester O.C.
Categoría:
Celebraciones
Publicado:
Lunes 9 Marzo 2026
Este 8 de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de las Mujeres, la sede de SASBA Badalona se llenó de energía, complicidad y ganas de seguir conectando con el mar, incluso lejos del agua.
En una jornada pensada para cuidar el cuerpo y reforzar a la comunidad del club, un grupo de buceadores se reunieron para compartir una actividad especial que combinaba salud, deporte y convivencia. Una forma diferente de celebrar el 8M, recordando que el submarinismo no solo se construye bajo el agua, sino también con la preparación, el trabajo corporal y el apoyo entre compañeras.
La iniciativa, impulsada por nuestra socia Julia, aprovechaba los meses de invierno -cuando muchas inmersiones se reducen- para seguir trabajando habilidades que tienen una relación directa con el buceo.
La jornada empezó con un desayuno en el club, un momento distendido para reencontrarse y compartir experiencias antes de dar paso a la actividad principal del día: una sesión de pilates dirigida por Charo.
Durante la clase se trabajaron aspectos fundamentales para el submarinismo, como la respiración consciente, el control corporal, la estabilidad, el equilibrio y la conciencia del movimiento. Capacidades que bajo el agua se transforman en una mejor gestión del aire, una flotabilidad más precisa y una forma de bucear más eficiente, relajada y segura.
Más allá de la actividad física, la jornada también fue una oportunidad para reforzar los valores que definen al club: la salud, la comunidad y un buceo cada vez más inclusivo, abierto a personas con diferentes niveles, experiencias y capacidades.
Uno de los momentos más especiales del día fue la fotografía de grupo con la camiseta conmemorativa creada especialmente para la actividad, con el lema:
“Mujeres como el mar: profundas, imparables e infinitas.”
Un mensaje que resume perfectamente el espíritu de la jornada y la fuerza de un grupo de mujeres que comparten pasión por el mar y el submarinismo.
El encuentro se cerró con un almuerzo conjunto, poniendo el punto final a un día de convivencia, deporte y preparación que servirá para volver al mar con mayor confianza y bienestar durante la nueva temporada.
Desde SASBA Badalona queremos agradecer especialmente a Julia la iniciativa de impulsar esta jornada y a Charo Perera por conducir la sesión de pilates.
Este tipo de actividades también es posible gracias al apoyo del Ayuntamiento de Badalona, que contribuye a fomentar el deporte, la salud y la inclusión dentro del tejido asociativo de la ciudad.
Porque, al igual que el mar, la pasión por el submarinismo es profunda, imparable e infinita.
Elba M.
Qué maravilla ver la fuerza y la unión de las mujeres de este club. Sois un ejemplo inspirador, dentro y fuera del agua.
1 comentario publicado
Para comentar debes iniciar sesión. La lectura es abierta para todo el mundo.
Elba M.
hace 1 mes
Qué maravilla ver la fuerza y la unión de las mujeres de este club. Sois un ejemplo inspirador, dentro y fuera del agua.
El buceo en viajes vida a bordo ofrece acceso privilegiado a algunos de los mejores arrecifes del mundo, pero también plantea riesgos crecientes. La presión comercial, la profesionalidad desigual y el mantenimiento irregular de los barcos pueden comprometer la seguridad de los buceadores y aumentar el impacto ambiental. Cuando fallan los estándares operativos, el propio modelo turístico que vende el paraíso puede acabar poniéndolo en peligro.
El mar siempre ha sido un espacio de descubrimiento, pero durante siglos las mujeres apenas estaban presentes. Pioneras como Katherine Dare, Simone Cousteau, Suki Frazier o Penelope Mossy Powell rompieron barreras y abrieron camino en el mundo del submarinismo. Gracias a ellas, hoy muchas mujeres exploran, enseñan y protegen al océano. Cada inmersión lleva la impronta de aquellas que se atrevieron a bajar primero.
Las primeras inmersiones son ruido y nervios. Pero con el tiempo algo cambia. La respiración se calma, la mente se silencia y el mar deja de ser un reto para convertirse en maestro. Después de muchas inmersiones, ya no buceas solo para descender, sino para sentir. Porque el buceo no solo transforma bajo el agua: cambia tu forma de mirar el mundo… y te enseña a vivir con más calma fuera de él.