B-24 Liberator “Tulsamerican”
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Último dato disponible: 12/10/2026 18:00Fuente: Open-Meteo
Bucear en el B-24 Liberator “Tulsamerican”, frente a la isla de Vis, es visitar uno de los pecios aeronáuticos más importantes del Adriático. Se trata de un bombardero pesado estadounidense de la Segunda Guerra Mundial que cayó al mar el 17 de diciembre de 1944, después de resultar gravemente dañado durante una misión de combate.
El Tulsamerican tenía aproximadamente 20,5 metros de longitud y 33,5 metros de envergadura. Los restos se encuentran actualmente divididos principalmente en dos sectores: la parte delantera y central descansa sobre una plataforma arenosa alrededor de los 40-41 metros, mientras que la sección de cola cayó hasta aproximadamente los 53-55 metros.
Sobre el fondo todavía pueden reconocerse claramente buena parte del fuselaje, las alas, los cuatro motores, el tren de aterrizaje y elementos de la cabina. Uno de los motores conserva incluso su hélice, creando una de las imágenes más características del pecio. La estructura está fragmentada, pero muchos componentes continúan siendo perfectamente identificables.
El avión ocupa además un lugar singular en la historia de la aviación estadounidense. Fue el último B-24 construido en la planta de Douglas en Tulsa, Oklahoma, circunstancia que dio origen a su nombre. Formó parte del 765.º Escuadrón del 461.º Grupo de Bombardeo de las fuerzas aéreas estadounidenses.
Durante su última misión, el aparato sufrió graves daños y trató de alcanzar la isla de Vis, entonces utilizada por los Aliados como lugar de emergencia. El intento de amerizaje terminó con el avión hundiéndose frente a la isla. Parte de la tripulación sobrevivió, mientras que tres aviadores perdieron la vida.
Después de más de ocho décadas bajo el agua, el metal está cubierto por esponjas y numerosos organismos incrustantes, mientras que alrededor de los motores, las alas y los restos del fuselaje se concentra fauna marina. También pueden encontrarse ejemplares de peces de gran tamaño alrededor del yacimiento.
La profundidad convierte el Tulsamerican en una inmersión claramente destinada a buceadores muy experimentados. Incluso la parte principal se encuentra alrededor de los 40 metros, mientras que visitar la cola implica alcanzar aproximadamente los 55 metros y entrar claramente en un perfil de buceo técnico y descompresivo.
El lugar posee además un importante valor histórico y arqueológico. Los restos están protegidos como patrimonio cultural subacuático, por lo que no deben tocarse, desplazarse ni extraerse piezas. El buceo se realiza mediante centros autorizados y normalmente utilizando una línea de descenso desde la embarcación.
En conjunto, el B-24 Liberator “Tulsamerican” combina historia militar, arqueología submarina, profundidad y una conservación excepcional de numerosos componentes aeronáuticos. Descender hasta las alas y los cuatro motores de un bombardero de la Segunda Guerra Mundial situado entre los 40 y 55 metros convierte esta inmersión en una de las experiencias más extraordinarias y exigentes de Vis y del Adriático croata.
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